Vota este artículo

“Las acciones de formación docente no pueden reducirse a un modelo centralizado”: Entrevista a Claudio Parra, Secretario Técnico del Comité Local de DPD de la XI región.

Por: Deborah Pizarro Morgunovsky

En el marco de la nueva Política Nacional Docente impulsada por la reforma educacional, en junio de 2017 se publicó el decreto Nº 495, el cual formaliza la creación de los Comités Locales de Desarrollo Profesional Docente a lo largo del país. Según el artículo Nº 2 de este decreto, los Comités Locales tienen como finalidad colaborar en la definición e implementación de los planes de formación para el desarrollo profesional, de acuerdo a las prioridades de la política pública establecida y las necesidades territoriales, a través de la participación de la comunidad local.

Las Secretarías Regionales Ministeriales de Educación (SEREMI) son las encargadas de asegurar la infraestructura, el apoyo técnico-administrativo y el personal que sea necesario para el correcto funcionamiento de los comités. Por su parte, el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), es el responsable de aportar los lineamientos técnicos para la implementación de la política nacional de formación para el desarrollo profesional a nivel local (artículo Nº 3).

En junio de 2015 se constituyeron los dos primeros Comités Locales (uno en la región de Arica y Parinacota, y otro en la región de Aysén), mientras que el último fue conformado en julio de 2017. De este modo, se completó un total de 42 Comités Locales, uno por cada Departamento Provincial de Educación. 

Cada comité se encuentra integrado por su respectivo Seremi (o un representante designado por éste), el Director Provincial de Educación (o un representante desginado), un Secretario Técnico, un representante del Consejo Regional (CORE), un representante de la Agencia de la Calidad de la Educación, un representante de la Junta de Jardines Infantiles (JUNJI), un representante de la respectiva Dirección Regional de la Superintendencia de Educación y al menos dos representantes de sostenedores o agrupaciones de éstos (artículo Nº 4).

La coordinación de cada Comité Local recae en su respectivo/a Secretario/a Técnico/a. Se trata de profesionales del Área de Desarrollo Profesional Docente del CPEIP que, al mismo tiempo, dependen administrativamente del MINEDUC, representando al ministerio en la región.

Tal es el caso de Claudio Parra Oñate, profesor de Lenguaje y Secretario Técnico del Comité Local de la Región de Aysén. Revista Perspectiva conversó con este profesor titulado por la Universidad de Concepción, quien durante 26 años se desempeñó como docente y directivo en establecimientos municipales, particulares subvencionados y particulares pagados, tanto de educación científico-humanista como de educación técnico-profesional.

¿Qué rol cumplen los Secretarios Técnicos de los Comités Locales de DPD, en el marco de la ley 20.913?

Con objeto de recoger las necesidades de formación docente que existen en cada una de las regiones del país, el programa de gobierno de Michelle Bachelet contempló la creación de 42 comités locales a lo largo de Chile. El CPEIP ha sido el encargado de coordinar la constitución de estos comités, en todas las regiones del país.

Ahora bien, el Secretario Técnico es quien asesora, orienta y está encargado de hacer el levantamiento de información que permita generar un diagnóstico. Es quien debe proveer los datos que permitan al Comité Local analizar, discutir y discernir sobre las acciones de formación docente que sea pertinente emprender en una provincia, comuna o establecimiento educacional. Estos comités son presididos por la autoridad local, pero reúnen a representantes de los departamentos de educación de diferentes comunas. La idea es que sean la expresión de las necesidades o de las brechas formativas que puedan existir en sus distintas unidades educativas y territorios.

El Secretario Técnico también representa el germen de la desconcentración del CPEIP. Éste es un largo anhelo del CPEIP, desde los años de su creación, con la reforma educacional del presidente Eduardo Frei Montalva. Pero posteriormente, en especial durante la dictadura, fue siendo jibarizado, perdiendo protagonismo y espacio. Hoy la Ley 20.903 instala al CPEIP como un ente del Ministerio de Educación, encargado de ir fijando estándares pedagógicos y discerniendo y creando Instrumentos de evaluación docente, particularmente las pruebas de conocimiento disciplinar, y también arbitrando respecto a todas las orientaciones que dicen relación con el proceso formativo. Es decir, acá el CPEIP está viviendo no solo la desconcentración, sino también un cambio de paradigma. Y en ese proceso de descentralización, de hacer que las matrices formativas sean pertinentes, ahí los Secretarios Técnicos y los Comités Locales juegan un rol fundamental.

Adicionalmente, los Secretarios Técnicos estamos jugando un rol que no estaba contemplado inicialmente y éste tiene que ver con hacer difusión de la Ley 20.903. Por ejemplo, en el caso de la XI región, nosotros hemos viajado a los territorios, hemos abarcado y tenido contacto con docentes de 53 de las 54 escuelas y liceos municipales de la región. También hemos abordado este trabajo con establecimientos educacionales subvencionados, con educadoras diferenciales, con educadoras de párvulos, docentes de educación de adultos, educadores tradicionales, profesores de educación técnico-profesional, etc. Por otra parte, también hemos comenzado a establecer redes con instituciones de educación superior y con otras autoridades que de alguna manera están vinculadas al proceso formativo; por ejemplo, el Ministerio del Medio Ambiente y el Sernameg. Por ende, hemos ido generando una articulación de diferentes actores que, a nivel local, tienen pertinencia e incidencia respecto a acciones de formación docente.

Recientemente hemos estado con el Seremi en un viaje hacia el extremo sur de la región, en Cochrane, Tortel y O’Higgins, conversando con alcaldes, jefes DEM, comunidades educativas docentes, aclarando inquietudes, haciendo difusión y respondiendo las principales dudas que pudieran persistir. También conociendo un poco cómo ha sido la instalación del proceso de la nueva estructura de remuneraciones, en cada una comunas y establecimientos educacionales. Se trata de tener un contacto directo con ellos, un contacto que es tremendamente potente e interesante, en función de ir recogiendo cuáles son las necesidades, in situ, necesidades que a veces un estudio no arroja, pero que surgen de la conversación con ellos.

En ese marco de levantamiento de necesidades para configurar un diagnóstico, ¿cómo surgió la iniciativa de Voces Docentes? ¿Cómo se desarrolló esta metodología?

Mira, te explico desde un contexto. Después de la constitución de los Comités Locales, que comenzó en junio de 2015, y de la contratación de los respectivos Secretarios Técnicos, tuvimos la oportunidad de conocernos y reunirnos personalmente todos los secretarios en Santiago. Ahí, la primera tarea fue recibir, por parte del equipo central del área de Desarrollo Profesional Docente del CPEIP, bajo la coordinación de Sergio Parra Villalobos, las primeras orientaciones respecto al quehacer concreto que nosotros debíamos desarrollar en las regiones. Se hizo entonces un diagnóstico preliminar de necesidades de formación docente, basado en datos que eran del Sistema de Información General de Estudiantes (SIGE), en conjunto con otros datos provenientes de bases de datos con las que cuenta el Ministerio de Educación.

Hecho eso, el segundo paso fue concebir un diagnóstico que no estuviera basado sólo en este tipo de datos, sino que recogiera información directa del profesorado propiamente tal. Que hubiera una participación directa de los profesores en cada unidad educativa, para realizar un levantamiento de brechas formativas a nivel nacional. De esta manera se configura la metodología y el proceso de Voces Docentes, donde se contempla el diálogo directo entre los actores, recogiendo parte de su historia y los elementos que han marcado su trayectoria profesional. Se busca concocer qué elementos estima el docente que son vitales en su realidad actual, en su escuela, de acuerdo a su cultura y su contexto.

Para ello, se conforman grupos de docentes, en un trabajo tipo taller que dura cerca de dos horas. Cada grupo define todas las acciones que se pueden proponer al colectivo docente en general y se discute cuáles son las más viables. Se hace después un plenario donde, en conjunto, todos los profesores establecen cuál es la necesidad que tiene mayor peso, la que genera mayor consenso, la más urgente y común dentro de un listado de prioridades de formación docente. Así, se genera un listado de necesidades y se establece un orden de prioridades, de manera conjunta y colectiva. Eso es, en general, la metodología desarrollada para Voces Docentes.

Realizado este proceso tú puedes decir “mira, la mayor parte de los docentes opina que (…)”, en materia de formación docente, ya sea en temas de convivencia escolar, evaluación, educación intercultural bilingüe, equidad de género, etcétera. Voces Docentes se fue realizando en diferentes territorios, donde participaron más de 3.000 profesores a nivel nacional, entre septiembre y diciembre de 2016. Una de las grandes fortalezas de Voces Docentes es el bajo costo que tiene y el alto impacto que genera, por la participación que tienen ahí sus actores, que son los docentes, de manera que es posible replicarla en cualquier unidad educativa del territorio nacional.

Ahora bien, ésta es una metodología de tipo cualitativo. No es una investigación cuantitativa, donde se analizan cifras y números, sistematizados en bases de datos. Este tipo de levantamiento cuantitativo es también muy relevante. Entonces cuando tú cruzas ambas metodologías, cualitativa y cuantitativa, esto te permite contar con información muy completa y valiosa, que se pone a disposición del Comité Local, para que éste discuta y defina qué acciones de formación docente conviene desplegar.

Por otra parte, al disponer de esta información y ponerla en conjunto con otras bases de datos con las se cuentan – SIGE, SIMCE, datos relacionados de la Agencia de la Calidad de la Educación, encasillamiento docente, en fin- tú puedes obtener un panorama muy completo y potente como para decir “bueno, toda esta información que tenemos nos permite establecer ciertas prioridades de formación docente, a nivel regional, a nivel provincial, a nivel comunal y a nivel de escuela”.

¿Cómo fue el proceso de aplicación de Voces Docentes en la región de Aysén? ¿Cómo fue realizado?

Nosotros contamos con una ventaja comparativa al momento de implementar Voces Docentes. ¿Por qué? Porque el Seremi de la XI región, Patricio Bórquez Antimán, tuvo la visión de idear un proyecto en 2015 que acierta en coincidir con los lineamientos generales que después se establecieron formalmente. En este sentido, pudimos anticiparnos a Voces Docentes, porque el Seremi fue visionario al implementar desde marzo de 2016 un programa de transferencia que hoy en día, en 2017, cuenta con financiamiento del Gobierno Regional.

El proyecto que en 2015 la Secretaría Regional Ministerial presentó al Gobierno Regional, se llamó “Programa de Perfeccionamiento Docente para Docentes y Directivos de establecimientos educacionales municipales de la Región de Aysén”. Recordemos que en ese entonces se hablaba de “perfeccionamiento docente”, pero con la ley hoy se actualiza la nomenclatura y ahora hablamos de formación docente, formación continua, formación en servicio, formación entre pares. El Gobierno Regional aprobó el proyecto en 2015 y comenzó a traspasar los recursos a partir de 2016, que ascienden a 700 millones de pesos.

Uno de los primeros elementos a desarrollar fue hacer un levantamiento prácticamente censal en la región. Desde abril a mayo de 2016 se hizo un despliegue territorial por todas las comunas. Se cubrieron 53 de los 54 establecimientos municipales, el 84% de los docentes de aula y el 86% de los directivos. Estamos hablando de la XI región prácticamente completa. La convocatoria contempló a docentes de educación de adultos, de educación tradicional, educación intercultural bilingüe, educadoras párvulos, docentes del mundo técnico profesional y educadoras diferenciales.

Además, se entrevistaron autoridades regionales del ámbito Educación. Estamos hablando de Departamento Regional de Educación de la SECREDUC, SEREMI, Departamento Provincial. Pero hablamos también de universidades de la región, como la Universidad Austral y la Universidad de Magallanes (en ese entonces la Universidad de Aysén estaba recién gestándose), e institutos profesionales, como INACAP y el Instituto de los Lagos.

De esa manera, se configuró un panorama muy completo de las comunas, gracias a la inversión del GORE por cerca de 48 millones de pesos. Los resultados de este proceso están en manos de la SECREDUC, los Departamentos de Educación y los directores de establecimientos municipales de la región. Es un insumo más para que hoy los/as directores/as, según mandata la Ley 20.903, puedan integrar un plan de formación docente en su Plan de Mejoramiento Educativo (PME), que sea pertinente con la realidad de su contexto educativo.

Adicionalmente, hemos difundido esta metodología y ha sido puesta a disposición de diferentes municipios, comunas, liceos y escuelas que tengan interés en aplicarla, para hacer una detección in situ de nuevas necesidades formativas que pudieran tener los docentes.

Tras la obtención de las necesidades levantadas por Voces Docentes, ¿qué acciones se impulsaron por parte de la Secretaría Regional Ministerial y el CPEIP?

Ya se han comenzado a desplegar acciones de formación docente en las diferentes regiones del país, con financiamiento del Fondo de Apoyo a la Educación Pública (FAEP), del Programa de Integración Escolar, de la Subvención Escolar Preferencial y/o con financiamiento del respectivo GORE.

En ese sentido, la región de Aysén ha sido pionera. Pionera porque, en diciembre del 2016, llevamos a cabo acciones de formación docente en 5 de las 10 comunas de la región. Para esto se conformó el equipo técnico del Programa de Transferencia de Perfeccionamiento Docente, integrado por funcionarios de la Secretaría Regional Ministerial de Educación y del Departamento Provincial de Educación de Coyhaique. Este equipo comenzó analizar los datos, a reflexionar, discutir y hacer propuestas al Comité Local, acogiendo también las inquietudes de éste. Así, con los datos en la mesa y considerando los requerimientos de las comunas, planificamos acciones de formación docente descentralizadas, en distintos territorios de la región. Esto quiere decir, hicimos un diseño donde se planificó un despliegue territorial de quienes iban a realizar  las acciones formativas con los docentes.

Las primeras comunas que formaron parte de este proceso, realizado del 12 al 16 de diciembre de 2016, participaron en jornadas de formación docente que abordaron temáticas relativas al Decreto 83 y el Diseño Universal del Aprendizaje (DUA), en el marco de la  diversificación de la enseñanza. Se trabajó con profesores de primer ciclo básico de las comunas de Aysén, Cisnes, Coyhaique, Guaitecas y Río Ibáñez.

Posteriormente, en marzo 2017, hicimos el mismo proceso con las 5 comunas restantes. Por lo tanto, ahí trabajamos con docentes de Lago Verde, Chile Chico, Cochrane y Villa O’Higgins, esta última es la comuna más austral de la región. Cabe destacar que, en la región de Aysén, es preciso sortear dificultades climáticas y de conectividad que hacen de los procesos formativos un gran desafío en cuanto a su despliegue territorial.

En esta segunda etapa trabajamos con un diseño más ampliado, porque desde el Comité Local se hizo una solicitud al Gobierno Regional para integrar a educadoras diferenciales, educadoras de párvulos, educación especial. En ese plano fuimos pioneros también, al ampliar el foco. Hasta la fecha, las acciones formativas que hemos articulado han abarcado a más de 340 docentes de la región.

Actualmente, a nivel nacional, el CPEIP está impulsando el diseño de un Plan 2018 de Formación Docente. La idea es que este plan abarque desde lo regional para llegar a lo comunal y definir acciones de formación docente por escuela. Se trata de un trabajo complejo, sobre el cual tiene que discernir cada Comité Local hoy en día, ajustándose a lo que establece el decreto 495.

 ¿Qué balance dejó Voces Docentes en la región de Aysén? ¿Qué feedback se recibió por parte de docentes y directivos? ¿Qué lecciones se aprendieron en este proceso?

En primer término, pudimos constatar una tremenda valoración de la desconcentración, la descentralización que involucró este proceso. Los profesores valoraron mucho que el trabajo formativo se desplegara en sus territorios, en los establecimientos educacionales, mostrando una especial valoración de este formato, por sobre los cursos online o semi-presenciales. Según la Ley 20.903, las acciones formativas deben tener pertinencia territorial y, por lo tanto, deben responder a las necesidades locales. Ellos pudieron vivenciarlo.

Por otra parte, valoraron el contacto con otros docentes, vale decir, con profesores de otras unidades educativas con los que ellos no suelen encontrarse. Es el caso, por ejemplo, de los 15 docentes que viajaron desde Guaitecas a Cisnes. Allá se encontraron, además, con docentes de Puyuhuapi, la Junta y otras comunas. Estamos hablando de la posibilidad de conectar e involucrar docentes, relevando capacidades profesionales instaladas en cada territorio. También se valoró mucho la discusión pedagógica, el diálogo pedagógico y la activa participación que se va produciendo cuando, además, se va gestando un proceso de formación entre pares.

El equipo técnico que encabezó este proceso, estuvo conformado por profesionales independientes de la Universidad de Chile y de la Pontificia Universidad Católica. Yo quisiera destacar particularmente a Mery Rodríguez Parra, doctora en Ciencias de la Educación, quien fue quien orientó y coordinó técnicamente a un equipo de profesionales expertas en DUA, con grados de magíster y/o doctorado, para poder llevar a cabo este despliegue territorial.

El diseño fue muy bien aceptado por el Ministerio local, por la Secretaría de educación y por el Departamento Regional de Educación. Además, nosotros recibimos muchas impresiones in situ, porque hicimos un despliegue como Secretaría y fuimos a cada uno de los territorios donde se estaba llevando a cabo el proceso formativo. Estuvimos junto a los profesores, les consultamos su opinión, más allá de la encuesta de satisfacción que se había llevado a cabo. Tuvimos conversaciones directas con docentes participantes y la retroalimentación fue muy positiva.

La lógica hoy día ha cambiado y en eso colaboró muchísimo el diseño que se planteó y las acciones que se llevaron a cabo en los territorios. Por ejemplo, en el último viaje que hicimos con el Seremi hacia el sur de la región, una de las inquietudes recurrentes de los profesores fue poder contar con la posibilidad de realizar postítulos, en contacto con otros docentes, sin tener que hacer viajes de 8 o 12 horas atravesando la región y sin tener que desvincularse de sus familias y la escuela. Entonces, el diseño hoy día tiene que cambiar en función de las demandas que están surgiendo en la región. Las acciones de formación docente ya no pueden reducirse a un modelo centralizado, donde el profesor viaja a Valdivia, Puerto Montt o Santiago.

Hoy día los profesores de la XI región demandan más formación en sus territorios. Si bien aquello parece aparejar un costo elevado, sin duda que tendrá un gran impacto en el desarrollo profesional de los docentes. Implicará una transferencia positiva respecto a los procesos formativos de sus estudiantes en el aula, lo que ha de redundar en mejores aprendizajes para ellos.