3.3 (66.67%) 6 votes

Aprendizajes Diferentes
Mirada desde las Neurociencias

Una de las consultas a médico más frecuentes en la edad pediátrica en la actualidad se refiere a la necesidad de evaluación de un niño que no está rindiendo académicamente de acuerdo a lo esperado a su edad y curso o no logra adecuarse a las normas establecidas.
La biología,  desde hace mucho tiempo, ha estudiado los procesos involucrados en el aprendizaje y las interferencias en la adquisición de conocimientos. No todos los niños tienen las mismas habilidades cognitivas y, aunque esto es conocido por todos, no es algo que esté fuertemente presente en la discusión acerca de educación o en el diseño de los currículos educacionales.  
Las investigaciones concuerdan en que las dificultades de aprendizaje son más frecuentes en los hombres, ya que los trastornos del desarrollo (discapacidad intelectual, autismo, dislexia, déficit atencional etc.) son más frecuentes en este género, lo que es una clara señal de que estos problemas no son solo dependientes de factores culturales o pedagógicos, también hay involucrados factores biológicos que no podemos desconocer.  Se ha demostrado que los  factores de riesgo que se relacionan más estrechamente a retraso del desarrollo psicomotor  o dificultades de aprendizaje son: ser hombre y la educación de la madre.

Por María de los Ángeles Avaria B., Karin Kleinsteuber S., Carolina Heresi

 

“El rol de los equipos docentes es fundamental, tanto en la detección de las dificultades escolares, como en la planificación de las adecuaciones escolares pertinentes. Por otro lado, la mirada desde las neurociencias ayuda a comprender los mecanismos subyacentes y a partir de ellos diseñar mejores estrategias de manejo”.

 

Hay datos que son de conocimiento universal: entre el 1 y 2% de la población, de acuerdo a pruebas estandarizadas, presenta una discapacidad cognitiva, y un porcentaje mayor tiene una inteligencia bajo el promedio. Aún cuando la inteligencia emocional es un factor importante para tener éxito en la vida, esta es complementaria a las capacidades de análisis, síntesis, de pensamiento asociativo que permiten procesar información para la resolución de problemas, encontrando soluciones creativas y susceptibles de comprobación.

Existe además un grupo numeroso de niños y adolescentes cuyas capacidades intelectuales son normales o incluso sobre lo normal, pero están interferidas por cuadros que se enmarcan dentro de los trastornos del desarrollo. Entre éstos, el más frecuente es el denominado “Trastorno por Déficit de Atención” (TDA/H), que afecta al menos a un 7 a 10% de la población infanto-juvenil. Este cuadro se caracteriza por una dificultad marcada en la regulación de los impulsos, frecuentemente acompañada de hiperactividad y en la capacidad de mantener un ritmo de trabajo sostenido por lapsos adecuados a cada edad, resistiendo la fatiga y logrando diferir la gratificación en pos de una meta a más largo plazo. Esto genera dificultad en varios ámbitos, académica, social y familiar, afectando en forma significativa la calidad de vida.

 

 

El Trastorno por Déficit de Atención  / Hiperactividad es el resultado de la interacción de características neurológicas dependientes del sistema nervioso central  y del ambiente en que el niño se desenvuelve.  Es un cuadro que abarca  mucho más que dificultad en concentrarse o regular la actividad psicomotora. Básicamente puede entenderse como una falla, secundaria a un desarrollo atípico de estructuras cerebrales, especialmente en el lóbulo frontal (prefrontal) y circuitos relacionados, que interfiere con la adecuada percepción, procesamiento de la información y generación de las respuestas más apropiadas. La falta de adecuada evaluación de las situaciones y conflictos a que se ve expuesto, sin una adecuada perspectiva o mirada de mediano a largo plazo, o de las consecuencias derivadas de sus decisiones en niños y niñas con déficit atencional influye en la  toma de  malas decisiones que originan  conductas inapropiadas, que frecuentemente provocan deterioro en las relaciones con sus pares y con la autoridad.  Estas características explican la dificultad en la adaptación a los esquemas escolares imperantes en la mayoría de los colegios.

El primer paso para el manejo adecuado del niño o niña con TDA/H  es la comprensión del problema y aceptar el diagnóstico como real, tanto por la  familia, los profesores y especialmente por el  niño o adolescente con déficit atencional. El tratamiento es individualizado y adaptado de acuerdo a la edad, características temperamentales, estructura familiar, comorbilidades, fortalezas y debilidades de cada niño o joven.

El trastorno por déficit de atención se asocia habitualmente a otros cuadros que interfieren con el aprendizaje, siendo el más frecuente la dislexia (trastorno específico de la adquisición de la lectura). Aunque el diagnóstico de dislexia requiere un tiempo de exposición formal al aprendizaje de la lectura, desde la etapa preescolar es posible pesquisar signos de riesgo para desarrollar este cuadro, especialmente si uno de los padres lo presenta. Cualquier niño que presenta dificultad en esta área, debe ser evaluado para hacer un diagnóstico y tratamiento especifico, además de las adecuaciones metodológicas que le permitan compensar su déficit y mantener un adecuado sentimiento de capacidad para aprender, facto fundamental para un desarrollo emocional sólido y evitar un deterioro de su autoestima. La repitencia de curso, utilizada como ayuda para la adquisición de habilidades de lectura no logradas, es tema controvertido, ya que la mayoría de las investigaciones no muestra beneficio a mediano /largo plazo.  

Hay múltiples otras causas que explican la dificultad de algunos para un buen rendimiento académico, pero las anteriores son de frecuencia e impacto suficientes como para considerarlas en la discusión de proyectos educativos y estrategias para mejorar la educación en nuestro país y, de paso, la calidad de vida de estos niños y adolescentes.
También se ha demostrado que el fracaso escolar y la repetición de grado son factores de alto impacto en la deserción escolar, y que guardan una relación demostrada con la delincuencia. Es necesario que los niños y jóvenes en riesgo sean identificados precozmente y manejados con programas personalizados, con utilización de variados recursos pedagógicos y de otras disciplinas para mantenerlos en el sistema educacional y lograr su graduación mediante un  programa escolar con adecuaciones en objetivos y contenidos que los habilite para integrarse constructivamente a la sociedad, reforzando fuertemente sus habilidades sociales y emocionales.

El rol de los equipos docentes es fundamental, tanto en la detección de las dificultades escolares, como en la planificación de las adecuaciones escolares pertinentes. Por otro lado, la mirada desde las neurociencias ayuda a comprender los mecanismos subyacentes y a partir de ellos diseñar mejores estrategias de manejo. La visión de la pedagogía y desde las neurociencias es distinta pero complementaria.

El curso “Herramientas para el Diagnóstico y Manejo en el Aula de los niños con necesidades Educativas Especiales Relacionadas a Trastornos de Aprendizaje”, de las Jornadas de Actualización para Profesores, 2015, PEC, es una instancia de encuentro entre ambas disciplinas, con la intención de construir puentes solidos entre educación y salud, con el objetivo compartido de contribuir a desarrollarbuna educación afectiva, integral, que sitúe en el centro al niño, niña o adolescente.

 

MARÍA DE LOS ÁNGELES AVARIA B. KARIN KLEINSTEUBER S. CAROLINA HERESI, son Relatoras del Curso “Herramientas para el Diagnóstico y Manejo en el Aula de los niños con necesidades Educativas Especiales Relacionadas a  Trastornos de Aprendizaje”, de las Jornadas de Actualización para Profesores, 2015, PEC. Las autoras son neuropediatras y forman parte del equipo académico de Neurología Pediátrica del Departamento de Pediatría  Campus Norte Facultad de Medicina Universidad de Chile, donde han  desarrollado un programa de diagnóstico y tratamiento de niños con dificultades escolares, con base en el Consultorio Adosado de Especialidades (CAE) del Hospital de niños Roberto del Rio y con vinculación a la atención primaria de salud, especialmente el CESFAM Cristo Vive.