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En este escenario, es muy importante que los(as) docentes manejen temáticas que transciendan al contenido academicista y, que por lo tanto indaguen en estrategias que propendan al acercamiento de los(as) estudiantes a las temáticas relacionadas con la biología, la física y a la química.

Por Pía José González García y Claudio Pérez-Mendez

 

La Química Verde se comprende como el desarrollo de las metodologías para modificar la naturaleza intrínseca de los productos o procesos con la finalidad de reducir o eliminar las consecuencias adversas o los riesgos que pueden impactar tanto en el medio ambiente como en la salud humana. Por otro lado, plantea la innovación en la química con beneficios económicos y ambientales; fomenta la interdisciplinaridad, ya que incorpora aspectos de ingeniería, biología, economía y ética, presentándose como un enfoque que propende a un desarrollo significativo del aprendizaje científico (Anastas & Williamson, 1996).

A partir de la importancia de generar estrategias que propendan a buscar soluciones y respuestas en temas ambientales, es que en noviembre del 2011 se conformó el Centro Interdisciplinario de Líquidos Iónicos – CILIS – de la Universidad de Chile, el que tiene como propósito ser un referente a nivel nacional e internacional respecto, en particular, al estudio de los Líquidos Iónicos y, en general, al desarrollo de la Química Verde. La investigación de frontera llevada a cabo en CILIS trabaja de manera complementaria las áreas de: química teórica, cinética y la síntesis orgánica, lo que ha permitido desarrollar estudios aplicados en campos como la Electroquímica y la Ingeniería Química. En este contexto, en enero del 2013, se logra conformar el equipo de Educación en Química Verde de CILIS, cuyo primer proyecto (junio del 2013) fue desarrollar una capacitación para docentes de las escuelas de la Fundación Belén Educa en la enseñanza de la Química desde la perspectiva de la Química Verde.

Lo que comenzó como una Proyección al Medio Externo –PME- adjudicado por CILIS a partir de la Iniciativa Científica Milenio – ICM –en noviembre del 2013, hoy se construye como una línea de investigación en el área de la didáctica de la Química.

En este sentido y desde la perspectiva de los procesos didácticos inherentes a la química, se ha logrado detectar dificultades en su enseñanza, lo que provoca desinterés y ciertas actitudes negativas de los estudiantes en relación al estudio de las ciencias en general. Esto se relaciona con los modelos de enseñanza tradicionales que señalan concepciones dogmáticas sobre las ciencias, y descontextualizadas con temas de interés mundial (Lemke, 1997).

La formación en ciencias en el sistema escolar consiste, entonces, en el desarrollo de un conjunto integrado de elementos que incluye: el aprendizaje de conceptos y la construcción de modelos; el desarrollo de habilidades cognitivas y de razonamiento científico; el desarrollo de habilidades experimentales y de resolución de problemas; el desarrollo de actitudes y valores; y la construcción de una imagen de la ciencia (Aleixandre, 1997). En este contexto, la investigación sobre la QV ofrece la oportunidad de trabajar lo expresado anteriormente.

Enseñar Química a través de ideas teóricas sin explicar suficientemente a qué tipo de intervención se refieren, se convierte en un ejercicio de irracionalidad que es rechazado por el alumnado actual. Las ideas fuera de contexto no son aceptadas por los nuevos discípulos, que no están dispuestos a memorizar conocimientos y lenguajes que no llegan a comprender ni les parecen útiles (Izquierdo, 2003). Este es el nuevo contrato social que se reclama mundialmente, el objeto de la renegociación de las relaciones entre ciencia y sociedad: ajustar la ciencia y la tecnología a los estándares éticos que ya gobiernan otras actividades, democratizarlas, para estar entonces, en condiciones de influir sobre sus prioridades y objetivos, reorientándolos hacia las auténticas necesidades sociales, es decir, aquellas necesidades que emanen de un debate público sobre el tema (García, et al. 2001).

En este escenario, es muy importante que los(as) docentes manejen temáticas que transciendan al contenido academicista y, que por lo tanto indaguen en estrategias que propendan al acercamiento de los(as) estudiantes a las temáticas relacionadas con la biología, la física y a la química. Lo expuesto anteriormente se transforma en una consecuencia tanto de la formación inicial y continua de los profesores, lo que impulsó al equipo de Educación de CILIS, a buscar alianzas que permitan este objetivo. Es en este punto donde aparece el Programa de Educación Continua para el magisterio –PEC- de la Universidad de Chile, permitiendo que esta iniciativa se haya difundido en otros espacios, como fue el curso en el marco de las Jornadas de Actualización Pedagógica –JAP- sobre “Enseñanza de la Química desde la perspectiva de la Química Verde” en enero del 2014, que contó con docentes de diversos contextos y regiones de nuestro país.
Los alcances de esta iniciativa, que se enmarca en un proceso de formación continua, contemplan por ejemplo, el Premio Innovación en Educación Científica, en la categoría Formación docente, por la “Química verde como área para la enseñanza de la química”, otorgado por la Fundación Ciencia Joven-UNESCO, en noviembre del 2014 y la adjudicación, por segunda vez, de los recursos de la Iniciativa Científica Milenio – ICM – para la Proyección al Medio Externo – PME – en el mismo año.

Debido a la alta demanda que esta iniciativa ha tenido, es que durante el mes de junio de del 2015, se llevó a cabo el segundo ciclo de “Capacitación de docentes en la enseñanza de la Química desde la perspectiva de la Química Verde” contando con docente de establecimientos de la Comuna de Providencia y como innovación a este proceso, con estudiantes de la primera generación de la Carrera de Pedagogía en Química y Biología de la Universidad de Chile.

Los aprendizajes de este proceso han redundado en un primer estudio cualitativo, mediante un enfoque comprensivo-interpretativo acerca del significado que los(as) docentes le otorgan a esta perspectiva de enseñanza, permitiendo poner al servicio de la interpretación, el discurso de los docentes, en relación a la enseñanza de la química, develando el significado que le otorgan a la perspectiva y cuyas primeras conclusiones apuntan a situar a la QV como una perspectiva que permite un proceso de enseñanza-aprendizaje de la química, desde un contexto que logra acercar a quien la aprende y, por lo tanto, promueve la conciencia ambiental en los ciudadanos en formación continua e inicial. De esta manera proyecta la generación de líneas de investigación que propendan a la construcción de un conocimiento didáctico de las ciencias, incipiente en Chile. Finalmente, se puede afirmar que la perspectiva de la QV puede ser considerada como parte constitutiva de los programas de estudio de la enseñanza de la ciencia, lo que ha sido divulgado en el primer Congreso de la Sociedad Chilena de Educación Científica (SChEC): “Desafíos para la enseñanza de las ciencias y en el “International Chemical Congress of Pacific Basin Societies” – PACIFICHEM- en durante el año 2015.

Gracias a la adjudicación por tercera vez del fondo de la Iniciativa Científica Milenio – ICM – para la Proyección al Medio Externo – ha sido posible publicar en la Revista Científica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (Vol. 1 N°24) y realizar el tercer ciclo de “Capacitación de docentes en la enseñanza de la Química desde la perspectiva de la Química Verde”, que por primera vez se realiza en modalidad de Diploma de Extensión de la Facultad de Filosofía y Humanidades y el Programa de Educación Continua de la Universidad de Chile, llevado a cabo con docentes(as) de las escuelas públicas de la Comuna de San Joaquín y estudiantes de la Carrera de Pedagogía en Química y Biología de la Universidad de Chile y se extenderá entre los meses de mayo y agosto del presente año.

Todo lo anterior, redunda en relevar las implicancias que tiene la formación continua, no solo en las repercusiones de los cursos de formación, sino en el levantamiento de estudios, reflexiones y aportes de estos procesos, que no tienen otro sentido que impactar en los aprendizajes de nuestros y nuestras estudiantes, sobre todo en ámbitos como las Ciencias Naturales, que siguen estando alejadas de todos y todas los(as) ciudadanos, poniendo el acento en que la responsabilidad de tomar medidas de precaución en temas ambientales, es responsabilidad de todos.