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Infancia, televisión y pedagogía:
La experiencia de Pakapaka

 

En los últimos treinta años, la televisión en el mundo entero ha multiplicado los programas dirigidos a los niños. La oferta se ha convertido en bombardeo a través de los canales de cable con la agravante de que la televisión compite hoy con múltiples pantallas como pueden ser la de las computadoras, videojuegos y otros productos de nombres rarísimos, además de teléfonos celulares. De una pantalla a otra, en torno a los niños – pero no solamente en torno a ellos – se van construyendo nuevas costumbres, nuevas necesidades y nuevas angustias. Respecto a estas últimas, por ejemplo la angustia de no estar “conectado” o la idea de que si no hay pantalla es “aburrido”. Como si la única ventana al mundo que se pudiera abrir fuera la de estos artefactos que hoy forman parte de nuestra vida diaria en mayor o menor grado.

por Antonia García

 

Por otra parte, la mayoría de los programas televisivos dirigidos a los niños – con notables excepciones que existen probablemente en todos los países – son vectores de una cultura específica: la cultura del consumo. Entre programa y programa se desarrolla una agresiva tarea propagandística a favor de tal o cual producto y/o conducta y/o forma de vida. Pero esa labor no solo toma lugar en los intervalos sino también durante los programas. Cada uno de ellos podría ser analizado como una compleja clase magistral donde los niños reciben información sobre valores y criterios como puede ser lo bello, lo feo, lo bueno, lo malo: una visión del mundo que en ocasiones – no siempre – puede resultar totalmente contraria a la que una familia quisiera promover. Sobre estos temas la obra de Ariel Dorffman y de Armand Mattelart (Para leer el Pato Donald. Comunicación de masas y colonialismo, Siglo XXI editores, 1972/2010) mantiene plena vigencia con la reserva siguiente: el pato Donald tuvo hijos, el pato Donald ya no solamente se llama Donald y es necesario ser capaz de identificar las diversas formas de alienación que se promueven sea cual sea el nombre del personaje o de la serie.

 

UNA EXPERIENCIA POSITIVA

 

“Junto con la focalización sobre la calidad, lo cultural, una de las características del canal es la manera en que ha sido pensado como nexo entre familias y equipo docente”.

 

Pero por interesante que sea este tema bajo su prisma negativo – el de la alienación que puede llegar a producir y reproducir la televisión – y al margen de que lo retomemos en otras ocasiones como algo que hay que identificar, discutir – y a mi juicio combatir –, lo que vengo a presentar en esta ocasión es algo positivo. Una suerte de experiencia contraria. Una experiencia que siendo televisiva ha sido pensada como herramienta pedagógica. Me refiero al canal de televisión Pakapaka del Ministerio de la Educación argentino. Explícitamente al iniciarse esta experiencia hace ya varios años se rechazó la lógica comercial construyendo una propuesta televisiva original dirigida a un niño postulado como sujeto de derechos. Entre esos derechos, el de “recibir información acorde a su edad”. Esta propuesta no ignora otras producciones televisivas que apuntan a un público infantil. Por el contrario, conociéndolas, ha ido elaborando su diferencia: “Pakapaka es el primer canal infantil educativo y público pensado para todos los chicos y chicas de Argentina y de América Latina. Una señal con contenidos de alta calidad orientados a educar y entretener, abierto a la cultura de todos los sectores de nuestro país y a distintas expresiones”.

Junto con la focalización sobre la calidad, lo cultural, una de las características del canal es la manera en que ha sido pensado como nexo entre familias y equipo docente. La cita anterior, como la que viene, forman parte de una guía didáctica producida por el canal en la que se precisa también que:

 

“Un proyecto de televisión para la infancia como el que encarna Pakapaka necesita de padres, madres, maestros, directores, abuelos, tías o hermanos mayores de todo el país. Porque si invitamos a los chicos y a las chicas a preguntar, descubrir, fantasear, jugar, investigar, crear, expresarse y participar, eso cobra fuerza verdadera cuando la tele se apaga”.

 

 

EDICIÓN 2 MATERIAL DIDÁCTICO. C

 

LA PEDAGOGÍA DE LA PREGUNTA

 

“Se trata de una serie de notas destinadas a dar a conocer en Chile una breve selección de materiales didácticos, producidos por este canal argentino, como un elemento más de reflexión sobre prácticas pedagógicas”.

 

De eso se trata: de lo que pasa cuando la tele se apaga. Pakapaka también es vector de una cultura específica: la que promueve, por ejemplo, el respeto a la diversidad; la valorización del niño en tanto niño y en tanto ser fundamentalmente creativo; y, dentro de esta lógica, la valorización del juego en los procesos de aprendizaje. Junto con esto, se promueve constantemente una pedagogía de la pregunta. De memoria recuerdo un dibujito pensado para los más chiquitos en que un personaje, un animalito, es perseguido por signos de interrogación y está muy asustado, hasta que entiende que esos signos de interrogación no son algo malo, al contrario.

Lo que sucede cuando la televisión se apaga implica por lo menos dos espacios con los que Pakapaka se preocupa especialmente de interactuar: el aula y la casa. Tanto en el sitio Internet del Canal como en materiales diseñados para docentes (en forma de CD) se proponen actividades a realizar a partir de los programas. Desde ese punto de vista, Pakapaka es realmente un medio. Una herramienta que sirve para otra cosa. Un puente que conduce a otro lugar y que apunta a generar intercambios entre niños y adultos, entre niños y niños, entre adultos y adultos.

La experiencia “pakapakeña” todavía tiene mucho de experimental y como toda experiencia sin duda tiene aciertos y desaciertos. Sin embargo mi convicción es que merece ser conocida, difundida, discutida porque abre perspectivas. Aprovechando este nuevo espacio que se propone generar un ámbito de intercambio en torno a la educación, me propongo explorar algunos programas emitidos por Pakapaka e interrogarlos precisamente desde el ángulo de las interacciones que fomentan. Se trata de una serie de notas destinadas a dar a conocer en Chile una breve selección de materiales didácticos, producidos por este canal argentino, como un elemento más de reflexión sobre prácticas pedagógicas. Al margen de que sin duda esos materiales pueden ser usados por familias y docentes del mundo entero.

 

UN MATERIAL A LA MANO

 

“Sabemos que cada uno de los maestros que tenga en sus manos este material encontrará ideas, opciones, sugerencias que podrá tomar tal como están, modificar, descartar, transformar y enriquecer”.

 

Algunas precisiones. Para una visión general sobre contenidos se puede recorrer la página Internet: www.pakapaka.gov.ar. Respecto al origen de los contenidos, el canal cuenta con producciones propias pero también con producciones de diversos países latinoamericanos (entre ellos, Chile) y del resto del mundo. Existe una franja para niños más pequeños identificada como “Ronda Pakapaka”. El resto de la programación está dirigida a niños de entre 6 y 12 años. Entre las categorías temáticas encontramos: literatura, ciencias, historia de Argentina e historia de América Latina, música, juegos (la mayoría de las veces colectivos y al aire libre), deportes, reportajes (a niños, familias, escuelas), noticias y tratamiento de las noticias. En la página Internet del Canal existe un espacio dirigido a adultos (familias y docentes) en el que se explicita los criterios del canal y se sugieren actividades a realizar tanto en el aula como en el hogar. Respecto a esto me parece muy interesante una precisión que se aporta en una de las guías destinadas a los docentes argentinos:

 

“Sabemos que cada uno de los maestros que tenga en sus manos este material encontrará ideas, opciones, sugerencias que podrá tomar tal como están, modificar, descartar, transformar y enriquecer. Ese es, precisamente, el objetivo de este material: ofrecer propuestas e ideas para seguir jugando, imaginando, inventando e investigando”.

 

Todos los materiales argentinos producidos para Pakapaka, desde su creación en el 2010 (previamente se trataba de la franja infantil del Canal Encuentro que también depende del Ministerio de la Educación) e independientemente de la programación actual, pueden ser consultados en la página: http://www.conectate.gov.ar

Desde ahí se accede a los contenidos de Pakapaka y de la franja Ronda: en ambos casos, cada programa cuenta con una sinopsis seguida del conjunto de los episodios. Todos los episodios pueden ser visionados en línea y descargados desde la página. Vale decir que, en potencia, se trata de un material ampliamente disponible y que puede ser usado de distintas maneras, en diversos lugares.

Antes de empezar a indagar en los programas y para concluir esta presentación general, aclaremos que Pakapaka es una palabra quechua que quiere decir: escondite, juego de niños. O sea que de lo que se trata es de buscar (se) y quizás de encontrar (se). En todo caso: de divertirse mientras dura la búsqueda.

 

Enlace al vídeo La Pincoya y el Pincoy

 

ANTONIA GARCÍA CASTRO es Licenciada en Ciencias Políticas (IEP de París), Doctora en Sociología (École des Hautes Études en Sciences Sociales). Colaboradora de la revista francesa Cultures & Conflits, dirige la sección dedicada a cultura y política. Columnista del diario electrónico de Radio Universidad de Chile. Reside en Buenos Aires.