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Los Niños son Sagrados

La niñez siempre se ha asociado a la inocencia, inclusive a la pureza de ser. Nada más indefenso que un niño existe en la vida de los seres humanos. Conscientes los humanos mayores a nivel del mundo, han establecido internacionalmente «Los Derechos del Niño». Desde antes de nacer ese pequeño ser en formación ya tiene derechos, todos los derechos.

por Carlos Pobleta Ávila

 

Pero…hay palabras y declaraciones que no se cumplen, también leyes que se promulgan y que son burladas, omisiones deliberadas de acuerdos, convenios y tratados, por parte de organismos, de personas y del Estado, referidas tanto a los cuidados del niño, de los jóvenes, de hombres y mujeres, de pueblos originarios, de los trabajadores y de los ancianos. Vivimos tiempos indolentes propios de la sociedad actual, tan modernizada, según se dice…, pero a la vez tan cargada de carencias.

Hace unos días en Santiago de Chile, tres profesionales en actitud de clara denuncia, tomaron la sede de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), y asumieron una huelga de hambre. Los profesionales con su conducta sacaron a luz la espantosa e increíble realidad de abandono, inclusive de crueldad que viven más de 15 mil niños vulnerados en nuestro país. Dichos menores permanecen – algunos por años – como verdaderos rehenes en condiciones infrahumanas, bajo organismos como SENAME (Servicio Nacional de Menores), y otros de carácter privado que debieran velar por su protección, integridad y sanación.

 

 

El médico psiquiatra Rodrigo Paz Henríquez, especialista en neurociencia, fue uno de esos tres profesionales que ha hecho quemantes denuncias que acusan la corrupción existente en el mencionado organismo estatal de menores, y que alcanzan también a otras entidades privadas del área por la flagrante omisión de sus deberes, las denuncias también tocan al referido organismo de la ONU, con sede en Chile.

El citado médico señala que en verdad en Chile suman más de 500 mil los niños en condiciones de violencia, de maltrato físico y psicológico, de abandono, de vagancia, de trabajo-explotación infantil, etc., y ante lo cual el Estado poco o nada hace, más aún niega recursos para cumplir con su deber.

Frente a lo señalado no existe excusa válida, ni la llamada conspiración del silencio. Es urgente definir una política de Estado, con más y mejor Estado para asumir de verdad los llamados «Derechos del Niño», y poner fin al actual desamparo, abusos y torturas que ocurren en los mencionados lugares de albergue de los infantes, como ciertos recintos privados sin control, aldeas S.O.S., orfanatos y otros.

Que nunca más sea posible presenciar en nuestro país, las increíbles escenas como las de aquellos pequeños niños de 8 y 10 años, que se toman un recinto de SENAME, levantando una pancarta que decía «Queremos jugar».Terminemos con la bestialidad y la crueldad hechas por humanos contra humanos indefensos.

 

CARLOS POBLETE ÁVILA es Profesor de Estado. Director Centro de Estudios Conciencia Crítica. Rancagua.