Vota este artículo

Qué Buscan los Docentes en los Cursos de Perfeccionamiento

 

Armar un curso de perfeccionamiento para profesores de aula  no es tarea fácil. Por el contrario, la experiencia ratifica que todo contenido a entregar debe ser instrumentalizado al máximo. Funcional, concreto y distante de disquisiciones teóricas. En pocas palabras, práctico. El profesor de aula, apremiado constantemente por el tiempo, se inscribe con una expectativa clara: lo aprendido debe ser transferible directamente a los alumnos. Los mejores cursos son aquellos que entregan prácticamente la clase hecha. Los profesores capacitadores de docentes así lo hemos entendido. Un curso es exitoso, entonces, cuando es elaborado por un profesor de aula, que comprende los tiempos de la clase, del material y los énfasis de la enseñanza-aprendizaje.

Por Regina Varetto

 

“…ser profesor significa entrar… en una espiral de búsqueda, métodos novedosos que nos permitan “competir” con la tecnología, por ejemplo, con la contracultura de lo que significa hacer leer a los alumnos”.

 

El perfeccionamiento que realizo a docentes no dista del que enseño a mis alumnos, la salvedad  es que al docente no sólo le enseñas contenido sino la manera de entregar ese contenido, o sea, cognición y metacognición. Un curso de perfeccionamiento es exitoso (entiéndase por exitoso cuando llena las expectativas del docente), entonces, cuando el  profesor no sólo asimila contenidos nuevos sino que además cuando le transfieres el saber hacer con ese conocimiento.

 

 

Por otro lado, los mejores cursos de perfeccionamiento impartidos son aquellos en los que el profesor se va con una batería de ejercicios para la casa. Y con los materiales resueltos. Aparentemente usted podría pensar que los docentes son un tanto “flojos” y caer en el cliché de los meses de vacaciones que poseemos, etc. Paradojas de la vida: el mejor docente es el que aun no teniendo tiempo de armar material, atosigado por las horas lectivas y corrección de pruebas,  toma cursos en su tiempo libre o durante enero para estar constantemente renovándose. Porque ser profesor significa entrar (estuve a punto de escribir “caer”) en una espiral de búsqueda, métodos novedosos que nos permitan “competir” con la tecnología, por ejemplo, con la contracultura de lo que significa hacer leer a los alumnos.

En fin, un buen curso de perfeccionamiento es un oasis en el desierto, una luz al final del túnel, un amanecer frente al mar… Eso lo entendemos sólo los docentes.

 

REGINA VARETTO es docente del área de Lenguaje y Comunicación del Programa de Educación Continua para el Magisterio (PEC), de la Universidad de Chile.