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Opinión

 

No siempre todo pasado en  la historia del hombre indica que en esos pretéritos tiempos las cosas fueron mejores, mejores para la sociedad. Aquello representa un decir, pero a la vez tiene visos de razón.

La investigación, el análisis y el estudio permiten descubrir los felices y los no tan buenos momentos por los que la humanidad ha cursado desde sus mismos orígenes.

Por Carolos Poblete Á.

 

Actualmente, de algún modo la sociedad chilena, o al menos los sectores más pensantes, o a quienes de cierta manera preocupa el tema, están en una especie de debate sobre el gran problema de la educación.

Gobierno, parlamento, sectores empresariales, y organizaciones sociales, de educadores y de estudiantes emiten sus pronunciamientos y posiciones sobre el controversial problema social y político que encierra la enseñanza en todo el país. También lo ideológico cuenta  en un tema tan relevante para la sociedad.

¿Qué enseñar?, no es una pregunta menor. ¿Para qué enseñar?, es otra cuestión que agudiza la controversia y, ¿quién debe enseñar?, es una interrogante que problematiza aún más el debate. Por cierto en la materia quedan afuera otras preguntas, que son parte de la complejidad del asunto.

 

“Lo más nefasto que podría suceder es que un “nuevo” sistema de enseñanza fuera producto de un mínimo estudio, de un mínimo debate, y de una escasa participación ciudadana. Debatir con altura de miras es una forma de educar y de educarse”.

 

 

Pero la sociedad en su conjunto aún no es del todo participante del mencionado debate. Todavía la discusión está concentrada en determinados sectores de la comunidad nacional. En esto existe también un problema de organización, de articulación social, y de información clara.

Suelen opinar en este tema, y también en otros, los llamados voceros, que supuestamente representan la opinión de muchos, pero eso no es suficiente en un tema de tanta trascendencia nacional.

Lo más nefasto que podría suceder es que un “nuevo” sistema de enseñanza fuera producto de un mínimo estudio, de un mínimo debate, y de una escasa participación ciudadana. Debatir con altura de miras es una forma de educar y de educarse.

Fue el eminente pedagogo chileno, Valentín Letelier, el autor de la frase  y también eslogan ” Gobernar es educar “.Dijo la mencionada expresión en un discurso que pronunció en una sesión solemne de la Universidad de Chile, el 16 de septiembre de 1888.La frase recorrió el continente. Sería oportuno recuperar el sentido de ese mensaje.

Un punto del debate plantea el cuestionamiento de la enseñanza como un negocio, esto es, si la educación es una mercancía. Al respecto es muy válido citar a otro ilustre educador de Nuestra América, el maestro de El Libertador Simón Bolívar, Simón Rodríguez, quien en su luminosa obra “Luces y Virtudes Sociales”, de 1834, dice: “Hacer negocio con la educación es…Diga el lector Todo lo malo  que pueda: ¡todavía le quedará mucho por decir!”.

 

CARLOS POBLETE ÁVILA es Profesor de Estado. Director  Centro de Estudios Conciencia Crítica. Rancagua.