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Por Shao Yi

Shao Yi

Decano Facultad de Idioma y Cultura China, Universidad de Jinan

 

La relación diplomática con China se estableció el 15 de diciembre de 1970. Desde entonces, y a pesar de la larga distancia entre estos dos países, Chile ha sido líder en las relaciones latinoamericanas con el gigante asiático, ya que fue el primer país sudamericano en establecer relación diplomática con ellos. Además, Chile también fue el primer país latinoamericano en firmar el acuerdo bilateral y el tratado de libre comercio bilateral, convirtiéndose en el segundo mayor socio comercial de China en América Latina.

Los antepasados de muchos chilenos con ascendencia china que ahora viven en el norte de Chile, llegaron a este país hace más de cien años superando muchos desafíos. Allí se quedaron y emprendieron sus negocios en una tierra foránea, lo cual fue una historia larga y llena de dificultades. En las últimas décadas la gran complementabilidad entre la economía china y chilena ha hecho que las relaciones entre los dos países se estrechen aún más. La globalización ha elevado la interdependencia entre países de distintos continentes a un nivel nunca antes visto. La economía, como el factor predominante, ya no se limita a hacer negocios, y la gente por su parte, ha empezado a prestar atención a cada vez más áreas aparte de la economía. En otras palabras, las interacciones económicas requieren la cooperación eficiente de otras áreas para lograr más desarrollo económico y a niveles más altos. Debido a razones históricas y geográficas, China y Chile no se conocen tan bien como debieran, tanto a nivel estatal como a nivel civil. Para la gran mayoría de los chinos, Chile es un país lejano y desconocido. Pasa lo mismo cuando se trata del conocimiento de los chilenos sobre China. Los tipos de comercios realizados entre los dos países carecen de variedad, por lo tanto no tienen una completa influencia en las esferas económicas de ambos países, y aún menos en la vida cotidiana de sus pueblos. Por ello, promover el intercambio popular y fomentar la interacción de los dos pueblos, formará parte importante de las medidas para elevar la relación entre China y Chile a una etapa nueva.

Bajo estas circunstancias, la educación cultural e investigación científica sin duda alguna ocupan un lugar fundamental. La Universidad de Chile es una de las casas de estudios más prestigiosas del país y goza de buena fama en toda América Latina, la cual le permite jugar un papel indispensable en promover el intercambio cultural y académico y colaboraciones de investigaciones científicas entre los dos países. Por su parte, la Universidad de Jinan es una famosa casa de estudios superiores ubicada en el sur de China. Cuenta con una larga historia y la especialidad de cooperar con universidades extranjeras. Guangdong, donde está situada nuestra universidad, es la provincia económicamente más dinámica de China, y juega un papel importante en el comercio exterior e intercambio de educación y de cultura de China con otros países.

El hecho de que ambas casas de estudios sean universidades que imparten casi todas las carreras, ha creado un gran espacio donde ellas pueden cooperar en distintos campos y disciplinas, mejorando sus niveles. La Universidad de Jinan es la primera Universidad de China en abrirse al mundo exterior, y cuenta con la un gran número de estudiantes internacionales. Cada año elegimos a muchos profesores y estudiantes y los enviamos al extranjero a efectuar intercambios y estudios avanzados, todo lo cual nos permitió establecer vínculos internacionales más amplios y crear un mayor espacio para realizar cooperaciones internacionales.

Una universidad no tiene sino dos tareas: formar a profesionales de todo tipo para satisfacer las necesidades de la sociedad y prestar servicios intelectuales directamente a la sociedad. China y Chile se conocieron por la economía, pero sus colaboraciones de mutuo beneficio no se limitará a ella, ya que una relación de socios estratégicos debe reflejarse en todos los aspectos. Las universidades deben ofrecer apoyos intelectuales a fin de fortalecer las cooperaciones en todas las áreas entre los dos países. Por ejemplo establecer, si es posible, una plataforma de servicios e información dedicada a los campos industriales y comerciales de ambos países, mediante instituciones y capitales populares. Para lograr eso hace falta que ambas universidades construyan su propio centro de investigación, y que puedan conectarse entre ellos (tal como el centro latinoamericano que está planteado en la Universidad Jinan). Ambos centros pueden desarrollar sus propios proyectos de investigación independientemente, o realizar investigaciones conjuntas cuando las condiciones lo permitan.

Por supuesto, tal colaboración exige que ambas universidades adopten una actitud más práctica y un trabajo más eficiente, lo que consiste en averiguar e investigar con seriedad, hacer frente a los problemas, adoptar las buenas ideas y avanzar con estabilidad. Cuando se trata de proyectos de idiomas, la Universidad de Jinan puede ayudar a la Universidad de Chile a abrir cursos de chino y en caso de que sea posible, planificar la carrera de idioma chino. De igual modo, la Universidad de Chile puede asistir a la Universidad de Jinan en la concreción del curso de español e incluso la carrera de lengua española. Algunos proyectos, como los intercambios de estudiantes y académicos, pueden verse afectados por las barreras idiomáticas, lo que debe ser solucionado con prontitud. Las dos universidades podrían considerar establecer un sistema colaborativo. La Universidad de Jinan ha planteado establecer un centro latinoamericano con la intención de construir una plataforma que reúna disciplinas destacadas de la universidad, y que cuente con la colaboración de organizaciones sociales e implementando la política de intercambio de académicos, promueva la relación chino-latinoamericana hacia un nivel más alto y profundo.

América Latina es una de las regiones con más potenciales de desarrollo. Como un miembro importante de la región, Chile también ha llamado mucha la atención de China por su desarrollo. Esperamos que los dos países puedan avanzar juntos hacia un mejor futuro y sobre todo, que ambas casas de estudios puedan cooperar de una forma complementaria para crear un capítulo espléndido en la historia de desarrollo de los dos países.