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La Educación Antes del Golpe

 

Estudié en las hoy polémicas Escuelas Concentradas de Talca y después en el Liceo de Hombres de la misma ciudad. Liceo que tenía una tradición de grandes profesores y famosos alumnos, como los integrantes del grupo Mandrágora. Eran tiempos de cambios a fines de los sesenta, con el tremendo impacto del Mayo Parisino, la revolución cubana y sus comandantes rodeados de leyenda, el boom latinoamericano con “La Ciudad y los Perros” y “Cien Años de Soledad”.

por Gabriel Rodríguez

 

El liceo era un hervidero de inquietudes de todo tipo, con compañeros brillantes, estudiosos, arriesgados y cultos. Digo la mayoría de ellos. La biblioteca recibía a diario cientos de visitas, era un lugar respetado. Publicábamos la revista “Prisma” con largas páginas de textos escritos por los estudiantes. Recuerdo algunos profesores conservadores y autoritarios, asustados ante los cambios que se anunciaban en el horizonte. Otros más jóvenes inyectando rebeldía y coraje ante las nuevas ideas y los nuevos acontecimientos. Vivíamos la lucha entre el pasado y el futuro en un terreno sutil, a veces dramático. Una obra de teatro creada colectivamente y mostrada en algún aniversario provocó la furia del rector.

 

CAMINO DE LOS CAMBIOS

 

“Desde hijos de la alta burguesía santiaguina hasta descendientes de modestos artesanos y pobladores convivíamos con cierta tranquilidad democrática”.

 

No recuerdo haber estudiado en exceso, pero la calidad de nuestros profesores nos habilitaba casi a todos a acceder a las pocas universidades de ese tiempo. Sin preuniversitarios ni grandes esfuerzo dimos la PAA y la gran mayoría de mis compañeros accedieron a las carreras a las que aspiraban. Yo ingresé sin mucha convicción y más bien por presión paterna a estudiar Derecho, en la Universidad de Chile. Sería la gran oportunidad de romper el provincianismo y ser testigo cercano de los cambios que el país comenzaba a vivir.

 

“Después del golpe muchos estudiantes y profesores no volvieron. Los rumores hablaban de detenciones, muertos, suicidios. Se comenzaron a publicar listas de alumnos expulsados por su pertenencia a los partidos de izquierda. Se impuso un clima de miedo y silencio”.

 

La escuela de Derecho era uno de los centros más activos del debate, la reflexión, la movilización y la tragedia que se incubaba en el Chile de los años setenta. Un sagrado pluralismo, una ordenada diversidad en la docencia y el alumnado me recibió en esas aulas. Desde hijos de la alta burguesía santiaguina hasta descendientes de modestos artesanos y pobladores convivíamos con cierta tranquilidad democrática. Teníamos profesores afines al PC y altos dirigentes del PN y posteriormente Patria y Libertad. Todo el espectro político se reflejaba en las clases, los foros en el Aula Magna, los debates en el patio o el casino. Sin embargo esta convivencia se fue tensionando a medida que el gobierno del Presidente Allende avanzaba en su programa de reformas y enfrentaba graves conflictos económicos.

 

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Rector Rosende Subiabre1                                                                                                                          

 

Pocos meses antes del golpe la Escuela fue tomada por la derecha y posteriormente por los partidarios de la UP. El país vivía horas cruciales. Después del golpe muchos estudiantes y profesores no volvieron. Los rumores hablaban de detenciones, muertos, suicidios. Se comenzaron a publicar listas de alumnos expulsados por su pertenencia a los partidos de izquierda. Se impuso un clima de miedo y silencio. Sólo algunos brabucones de derecha hablaban en voz alta de política. Los profesores, ahora todos de derecha impusieron una relectura gris de la historia del país. Muerta la diversidad, el silencio reinaba en los desiertos pasillos. Con el tiempo nos dispersamos, algunos se fueron a terminar sus estudios a España o a Ecuador. Otros debieron reinventar sus vidas tronchadas desde el interior. La larga dictadura impuso su discurso uniformado y cada uno resistió según su historia y sus recursos.

 

GABRIEL RODRÍGUEZ es Periodista. Activo defensor de los Derechos Humanos y de las víctimas de Colonia Dignidad. Actualmente es Concejal por la Comuna de San Javier.

 

1 Foto tomada de Wikipedia.